
¡Hola a todo el mundo!
Seguramente os estéis preguntando qué ha pasado aquí. Y más hoy, día en el que se cumplen 20 años desde la publicación de la primera página de este webcómic, «Las Paridas de La Guarida» (LPDLG para acortar).
Bueno, digamos que… he estado haciendo un poco de limpieza. Bastante. Mucha.
Ya veis que esto antes era… un webcómic. Con sus páginas y demás. Pero también es verdad que hace años, muchos, que llevaba parado, abandonado. Fuera bromas, este webcómic terminó en 2013, eso son 13 años sin una sola actualización, ni una página nueva.
Sé que para celebrar el vigésimo aniversario eso de borrar todo de un plumazo es como una patada en el estómago. Yo soy el primero que lo admite. Además, con las actualizaciones del servidor, la versión del PHP estaba desactualizada, el tema de ComicPress dejó de funcionar (lleva años sin actualizaciones) y, por tanto, petaba cada dos por tres… pues al final decidí cortar por lo sano, ya que reconstruir una a una las páginas en WordPress llevaría mucho tiempo para un cómic tan viejo. Era mejor guardarlo de otra manera.
Porque, pese a esta limpieza y que este fue un webcómic primerizo de manual, de esos que pueden causar vergüenza ajena… significó mucho para mí. Fue mi comienzo en esto de publicar viñetas online, conocí a gente y algunas de esas personas aún las considero amigas mías, me devolvió las ganas de dibujar… Además, es Historia de Internet, lo queramos o no. Y eso no se va a perder.
Ahora esas páginas están disponibles en un fichero zip para su descarga y disfrute, aunque no sea tan cómodo leerlas como en un webcómic propiamente dicho:
Las páginas están organizadas en varias carpetas, según las épocas en las que se divide el webcómic, además de extras y fanarts:
01 – Los comienzos: Cómo un servidor, varios androides del futuro de Mega Man Zero, un samurái corrupto, un elfo, una superheroína y un fanpiro acabaron de compañeros de piso, la así llamada Guarida de Sekhmet, sita en la calle Desengaño nº 30. Un principio un tanto… vergonzoso, pero por algún sitio hay que empezar.
02 – El vecindario: Pymie, Lucas y Mike el Baliflid aparecieron más tarde, como parte del ecosistema de Desengaño 30. Sin embargo, lo que más destacó este webcómic fue meter todo personaje de la cultura popular que se me ocurriese. Cameos, cameos por todas partes.
03 – La boda: El primer arco argumental propiamente dicho. Dos vecinos, Pedro y Laura, van a casarse y con semejante plantel de personajes no va a ser una boda convencional. Porque menudos invitados están hechos…
04 – Paridas en Tokyo: Parte de los integrantes de La Guarida se van de viaje a Japón. Y les pasa de todo: perderse por Gensokyo, liarla en Akihabara, atender las necesidades del clan Goketsuji o liarse a tortas con un monstruo gigante… No se les puede dejar sin vigilancia.
05 – Síndrome Cerebus: El último arco, el final. De pronto, esto se convierte en, una carrera contrarreloj por salvar el Universo. O el Multiverso, que aquí tenía el mío antes de que se hiciese popular.
06 – Fanarts y guestcómics: Ha habido gente que, por celebrar un aniversario, por simple gusto o por cualquier excusa ha puesto sus lápices y letras al servicio de retratar a semejante reparto de personajes. Y bien que lo hicieron.
07 – Extras: Un cajón de sastre de tiras sueltas, algunas ni siquiera tienen que ver con el cómic, pero en algún sitio debían estar.
Y eso es todo. Sé que habrá quien eche de menos que esto ya no sea un webcómic propiamente dicho. Aunque… bueno, me acabo de acordar de que John Wheel, que en paz descanse, archivó varios webcómics de Subcultura, y LPDLG está entre ellos. Porque sí, también lo subí allí.
No obstante, si queréis tener noticias mías os recomiendo que sigáis mi blog (que actualizo muy poco, pero algo de movimiento tiene) o que me sigáis directamente por redes sociales, porque en este año 2026 en el que publico esto volveré a los webcómics. ¿Cuándo, cómo? ¡Ah, a saber! Pero tras tanto tiempo de parón es hora de regresar.
Blog: El muro de Charlie Draug
Y con eso estaría todo.
¡Gracias por vuestra atención! Y que este webcómic descanse bien, acurrucadito en su zip.